Pagani sostiene que, tras 1945, la CIA y la Escuela Militar Atlántica estudiaron la guerra revolucionaria de Lenin, Mao y Gramsci para combatir al comunismo desde dentro de las sociedades, no solo en el campo de batalla. Italia fue el gran laboratorio: estrategia de la tensión, Gladio, neofascismo instrumental y psyops sirvieron para desarmar el eje horizontal izquierda-derecha y sustituirlo por un control vertical del centro.

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